Estimado lector: Si ha llegado hasta estás líneas, quiere decir que no será tan inútil lo que escribo a continuación.
Extrañas circunstancias han ocurrido. De un momento ha otro algo sucedió.
La gente con la que solía comer, con la que acostumbraba a caminar y con la que habitual estar... ya no están.
Y no, no es que me he quedado solo y abandonado en esta tierra. Claro que no. Solo que, cual serpiente muda su piel, he cambiado de ambiente. Otras juntaciones y conversaciones giran en torno a mi. Nada malo por cierto. Gentes que en mi vida pensé que les hablaría. Pero les he hablado, y no he muerto en el intento.
Quizá a aquello que tanto le temí en algún momento, llámenle miedo al rechazo o como sea, sea lo que sea ya no está. Desapareció. Y lo más extraño de todo es, que no me incomoda para nada.
En mi paso por otros lugares, conocí personas nuevas. Aires nuevos y gentes nuevas. Y no morí en el intento. Es más, amigos encontré en lugares insospechados. Lugares que ni mi alma había imaginado. Y, no, no crean que he andado en suburbios tranfugos donde cualquier santo ángel quedaría patituerto. Encontré a estas personas en la ciudad, a mi rededor... y eso es lo extraño.
Alguien me dijo que ellos siempre estuvieron ahí, solo que antes no me veían (o no los veía). Volviendo a "mi" lugar encontré a la misma gente que antes, solo que ahora no uhí. Me acerque a ellos, hable con ellos, comí, corrí, reí, salté, vomité, y volví a comer con ellos. Y no morí en el intento !
Que estupidez la mía de alejarme, aislarme, separarme, disgregarme, emanciparme, desacoplarme, descoserme, despegarme, dispersarme, segregarme y divorciarme de toda la gente.
Después de esto, resolví acercarme, revolverme, juntarme, unirme, fusionarme, fundirme, acoplarme, anexarme, añadirme, incluirme y yuxtaponerme a todo quien me rodeara: Al niño, la niña, la vieja y el viejo. El gato y el perro. El grande, el chico. El elefante y la jirafa (?).
En fin, ya me entendiste.
Lo curioso dentro de toda esta curiosidad es que: Cuando busqué a otros, al único que no encontré fue a mi. Porque "mi" estaba y se había quedado con los de antes... los de siempre. Con el gordo, la de lentes, la que no deja de hablar, el homosexual y mi ex. Ellos, los que quiero. Los que amo.