Los pasos cantaban una misteriosa melodía en la alfombra; el pasillo parecía empezar con mis temblores y terminar en mi garganta; me apretaba el pecho la ansiedad, y el valor se juntaba como fuego en mis dedos que acariciaban la perilla de la puerta.
Lentamente abrí la puerta hacia las escenas finales de Henry Rivers; como si la parte mas íntima de mi corazón se conectara con cada objeto de aquel cuarto sombrío mientras mi mente me rogaba que dejara aquel lugar. Aquella lucha en mi interior se materializo en aquel viejo postrado en cama, que llenaba el lugar con su fúnebre apariencia.
-Señor Henry – Alicia, con una ternura de enfermera (y lo era) le rozó el hombro; y aquellos ojos enfrascados en las palabras de Alejo Carpentier dejaron aquel libro y se dirigieron al hombre delgado de camisa, que traía un curioso libro forrado en cuero.
-Tienes miedo de mi apariencia?-(su voz ronca me infundio mas miedo que su estado) - el cáncer - continuó - me ha dejado marcas terribles, que aquí nada puedo hacer; solo escuchar
De pronto sentí un -toc, cilck- Alicia dejó el cuarto y me dejó solo con aquel hombre, pero luego una vaga sensación en el pecho me hizo comprender que alguien más me estaba invitando a la aventura de abrir mi libro forrado en cuero.
Me acerque a la ventana y corrí las cortinas, para que la luz entrara y arrancara mis miedos y prejuicios; me senté, comencé a abrir el libro, cuando aquella voz ronca me pregunto:
-¿Qué es la muerte?-
Aquella pregunta corto mis pensamientos y de forma inmediata solté el preciado libro que precipitó con ímpetu al suelo; como si la pregunta me lo hubiese arrebatado para encontrar por si misma la respuesta.
…. ¿que es la muerte?.......
…. ¿que es la muerte?………
Sonaba el eco de tan fuerte emoción, la duda, el asombro, el miedo, la desesperación, la impotencia. De pronto sentí un ruido que hizo temblar el silencio, mi cuerpo entero de un sobresalto volvió al lugar; el libro había terminado de caer. Aquella luz en la ventana me permitía leer claramente la letra impresa; leí en voz alta:
Éxodo
- La muerte….
……..es como el Éxodo-
Tomé nuevamente asiento para orar; para viajar con Henry Rivers, el hombre postrado en cama, enfermo de cáncer; para comenzar la travesía de su fin. Solo Dios sabe si cruzaremos el Jordán.
( continuará...)
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